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Recomendaciones para el manejo de las carnes en manos del consumidor

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Las enfermedades de origen alimentario, conocidas como ETAS, son una realidad y pueden causar daños severos a la salud. Para prevenirlas, siga los siguientes consejos sencillos.

En el supermercado

Escoja carnes, pescado y mariscos que se sientan fríos. Su empaque debe estar en perfecto estado. Sin embargo, para prevenir el goteo sobre otros alimentos en el carrito, utilice una bolsa plástica. Esta misma la podrá reutilizar con el mismo fin, cuando descongele el alimento en el refrigerador. Las carnes las podrá encontrar empacados en bandeja cubiertas con polivinil o en bolsa al vacío. El empaque utilizado puede ayudar a prolongar la vida útil del alimento; este es el caso del empaque al vacío. Los productos al vacío pueden exhibir en el caso de las carnes, tonalidad púrpura, sin embargo, al abrirse el empaque y exponerse al oxígeno, se recobra su color rojo.

Traslade estos alimentos en bolsas térmicas para mantener la temperatura baja hasta que llegue a su casa y luego almacénelas en el refrigerador.

Recuerde siempre que la mayoría de las bacterias de deterioro y patógenas (las que pueden ocasionar un daño a la salud), se reproducen fácilmente a temperaturas entre 5-60 grados C y de forma más acelerada cerca de temperatura ambiente. Las carnes, pollo, mariscos y pescado no deben permanecer en este rango de temperatura por mucho tiempo, máximo 1 hora. Compre las carnes de último en el supermercado y haga los tiempos de traslado cortos; deje las compras del supermercado de último antes de llegar a casa.

En casa

Almacenamiento:

Almacene los productos rápidamente en el refrigerador o congelador. Los tiempos recomendados de vida útil de cada corte y especie es visible en las etiquetas del empaque. Se recomienda usar las carnes rojas dentro de los siguientes 5 días, el pollo 3-5 (al vacío puede durar más), pescados y mariscos 3 días. En el congelador, la fecha de vencimiento se puede extender de 6-12 meses. En la nevera, busque el punto más frío, sin embargo, este nunca debe ser sobre alimentos listos para consumir. Se puede colocar en la repisa más baja y preferiblemente mantenerlos en su empaque original hasta usarlos. Una vez abierto el empaque y en el caso de no haberse utilizado todo, trasládelo a un contenedor poco hondo y con cierre hermético para preservarlo. Una vez que la carne ha vencido no es recomendable trasladarlo al congelador. De ser necesario, congele cuando el alimento está dentro de su vida útil.

Descongelación:

Puede hacerlo preferiblemente trasladando la carne del congelador al refrigerador con 24 horas de antelación (depende de tamaño de corte). También puede usar el microondas pero debe usar el alimento inmediatamente. Este proceso puede dañar la calidad de la carne. Finalmente, puede descongelar, en una bolsa hermética sumergiéndola bajo un chorro de agua o en un contenedor con agua, cambiando la misma cada 30 minutos. La mejor forma es la primera y bajo este método, si no alcanza a usar toda la carne, perfectamente la puede volver a congelar, no así con el resto de los métodos mencionados.

Marinado:

Hágalo en refrigeración por máximo 3-5 días. Si usa el marinado, asegúrese de cocinarlo completamente antes de consumir. No reutilice el marinador ya utilizado.

Cocción:

Recuerde que el pollo o carne molida (tortas de carne para hamburguesa), se deben cocinar completamente. Las tortas de carne no se pueden comer término medio, caso contrario de cortes enteros de res. Las partes internas de las tortas de carne o chorizos, pueden contener bacterias dañinas que morirán con el calor a temperaturas superiores a los 71 grados C. El uso de un termómetro de alimentos es recomendado, sobre todo cuando cocinamos piezas grandes.

Una vez cocinadas las carnes, puede refrigerarla y extenderle su uso por varios días más, entre 3-4 días. Nuevamente, recuerde no dejar a temperatura ambiente las carnes ya cocinadas, máximo una hora. Las carnes cocinadas, perfectamente se puede congelar y almacenar por 2-4 meses. Para prevenir que la carne se queme por el frío, puede usar bolsas especiales para congelador o cubrir los empaques originales con papel aluminio.